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12 animales monógamos en la naturaleza

En primer motivo, ¿qué es la monogamia? En el mundo animal, podríamos asegurar que la monogamia es, en pocas palabras, permanecer con la misma pareja toda la vida. Y aunque esto sigue siendo, a día de hoy, más un ideal que una efectividad, existen algunos animales que lo practican, aunque sea de modo inconsciente. Es un porcentaje verdaderamente bajo, aproximadamente de un 5%, pero crean vínculos tan fuertes que pueden conmover a sucumbir de aprecio si su pareja desatiendo. En el caso de las aves, se estima que el 90% de las especies son monógamas, aunque es solo a modo teórico y todavía no está fundamentado del todo. Lo que sí es cierto es que algunos animales han hecho de la fidelidad una forma de vida.

Aquí os dejo con un relación de 12 animales considerados monógamos, aunque podrían favor algunos más, pero estos son de los más característicos:

1. Lobo aburrido. Es de los animales más leales que existen, pese al mal concepto que se tiene de ellos. No le gusta estar solo y, por ello, la estructura de su manada es muy importante y está basada fundamentalmente en la comunidad: lobo varonil, lobo hembra y lobeznos. El primogénito de los hijos está encargado de ayudar a su origen en la crianza de sus hermanos. Son dignos de estupefacción, cada clan adopta estructuras donde cada uno de los integrantes se protege, cuida y respeta hasta la homicidio. Pueden tener varios compañeros a lo liberal de toda la vida, pero sólo uno a la vez. Una loba suele aparearse con un cebón, pero tendrá otro si su pareja muere, es expulsado de la manada o está tan herido o enfermo que no puede reproducirse.


Imagen CC: Andrés Pizarro

2. Albatros. Alcanzan la reflexión sexual relativamente tarde en comparación con otras aves, siendo ésta entre los 4 o 5 abriles. Los albatros hacen grandes recorridos más o menos del mundo pero siempre acaban volviendo inmediato a la pareja que escogieron para reproducirse. Son muy cariñosos entre ellos y los vínculos de pareja entre machos y hembras se forman durante varios abriles, durando toda la vida, alimentado a través del uso de cariñosas danzas rituales.


Imagen CC: JJ Harrison

3. Antílope. Lo más característico de estos animales, en cuanto al tema tratado se refiere, es que solamente forman pareja una vez en su vida. Establecen una única residencia y suelen tener mucha descendencia aunque no suelen ocuparse en exceso de ellas, cuando los hijos tienen unos 7 meses, se desentienden de ellos para dedicarse en monopolio a sus parejas.


Imagen CC: Lovisa Lagerqvist

4. Loro. Como ave que es (casi el 95% de las aves son monógamas), el loro asimismo, considerada una de las especies más románticas, suele quedarse con la misma pareja hasta que muere.


Imagen CC: alobos Life

5. Alimoche. Conocidos como “zopilotes” en México, esta ave de rapiña es inmensamente fiel hasta el punto de que si descubren una infidelidad por parte de su pareja, atacan a picotazos al tercero que se ha metido por el medio, incluso lo hacen con otros machos, si estos son infieles con otra hembra.


Imagen CC: hector pastor fernandez

6. Caballito de mar. Diversos artículos coinciden en que este animal muere a la vez que su pareja puesto que cuando ocurre la asesinato de uno de los dos, el otro no se separa de él, quedándose sin alimento para seguir viviendo. Mueren fielmente de sexo.


Imagen CC: Markus Schieder

7. Pingüinos. Se cree que son monógamos por las dificultades de las condiciones climáticas donde habitan y de esta guisa maximizan sus posibilidades de crecimiento y supervivencia. Los dos, tanto robusto como hembra, comparten a partes iguales todo lo relativo a la crianza de los hijos y luchan tanto por ellos como por su pareja durante toda la vida. Es divertido a la par que extraño ver cómo estos animales buscan a su dúo, puesto que organizan todo un ritual de exhibiciones y juegos. Emiten extrañas voces y algunos hasta braman, llegando incluso a valer con violencia por encontrar a su hembra, mueven la inicio y levantan sus alas para que ellas se den cuenta de donde están y les visualicen sin problema alguno. Varias especies sólo se aparean con la misma pareja año tras año. Pueden encontrar a su pareja de toda la vida incluso entre miles de pingüinos en el oportunidad habitual de apareamiento.


Imagen CC: Andrés Pizarro

8. Cisne. Al igual que los guacamayos, el cisne solamente estará con una misma pareja siempre, solo cambiará en caso de que ésta muera o desaparezca y no siempre ocurre; en muchas ocasiones permanecen el resto de su vida solos. Adicionalmente son muy cariñosos, en cuanto tienen pareja, no dejan nunca de besarla en el pico formando una figura muy parecida a un corazón. La forma de seducirlas es sumergiéndose en el agua y realizando movimientos con sus cuellos. Son muy fieles al paraje donde crían a sus hijos, pudiendo demorar a ser agresivos con otros cisnes que se acerquen o incluso con el ser humano.


Imagen CC: Francesc González

9. Nutria titán. Originaria de América del Sur, desde que encuentra a su pareja, no se separa de ella ni un minuto. Hacen completamente todo en pareja: cazar, corretear, alucinar, criar y hasta adormecerse cogidas de la mano.


Imagen CC: Andrés Pizarro

10. Tórtolas. ¿Habéis escuchado la expresión “mira los tortolitos” o “estar como tortolitos”? Los refranes o expresiones se dicen por poco. Las tórtolas dedican a su pareja toda clase de romanticismos y mensajes de inclinación. Están siempre juntas haciéndose mimos y muestras de cariño constantemente. Son emblema de aprecio y fidelidad en todo el mundo, por poco será…


Imagen CC: Jeronimo G+E

11. Castor. Estos animalitos tan graciosos, solo dejarán de ser fieles en caso de que su pareja muera; entonces buscarán a otra para poder ser oportuno a su costado. Al igual que los pingüinos, colaboran a medias en la crianza de los hijos, en la manutención del conejera y crean grandes madrigueras para poder sostener a su grupo un espacio cómodo y seguro.


Imagen CC: Andrés PIzarro

12. Chacal. A pesar de que son uno de los animales que peor triunfo tienen por su personalidad antisocial, es de las más fieles que hay, permaneciendo siempre yuxtapuesto a su pareja y descendencia durante el veterano tiempo posible.


Imagen CC: Andrés Pizarro

Es cierto que en la vida animal, la reproducción es la colchoneta de la existencia y en ella se basan muchas acciones de las que llevan a punta. El objetivo suele ser tener descendencia, para ellos es casi que lo más importante y la monogamia puede ser una buena logística para ello. Encima, existen diversos estudios que afirman que en el caso de los primates, su primordial objetivo para ser fieles, es para evitar el infanticidio de sus crías por parte de otros individuos.

Sea cual sea la razón que escogen para ser monógamos, incluso si es por casualidad y de guisa no consciente, es poco que debería hacernos pensar, ya que ese porcentaje de especies sí cumplen con la clásica frase de: “Hasta que la homicidio nos separe”. En el caso de los humanos, ¡habría que hacer un artículo a parte!


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