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Qué hacer si el gato es agresivo


Como depredadores, los gatos nacen completamente armados con perforación de los dientes y cuatro juegos de garras afiladas. Con todas esas armas, no es ninguna sorpresa que algunos gatos recurren a usarlas contra sus cuidadores. La agresión felina es la segunda cuestión más común vista por los consultores del comportamiento, justo detrás de los casos de suciedad. Pueden existir distintos tipos de ataques y debemos conocer qué hacer si el gato es agresivo y ofrecer caminos de solución.

El gato es agresivo. Tipos de ataques

La personalidad de los gatos normalmente es huidiza y poco tolerante, si en nuestro caso el gato es agresivo debemos analizar en qué situaciones ocurre, pues no es lo mismo que haya una causa que empuje al felino a utilizar sus dientes o sus uñas a que lo sea de forma incondicional. Los motivos habituales por los que un gato nos puede agredir son:

  • Vamos a jugar. ¿El gato se esconde debajo de la mesa y espera a cuando pases para atacar tus tobillos?, ¿estas dormido y tu felino se abalanza sobre los dedos de tus pies? Estas son actitudes de juego son muy comunes en los cachorros y adolescentes en raras ocasiones continua en la edad adulta. La mayoría de los gatos inhibe los mordiscos y arañazos durante el juego pero otros no lo hacen. Debemos intentar distraer al gato cuando tome esta actitud, ofreciéndole algún juguete o simplemente jugando con él. Otra opción es buscarle, si el gato es agresivo, un compañero o compañera de su misma raza.
  • Demasiadas caricias. Los gatos como animales domésticos precisan de cariño y caricias de sus dueños pero, el gato es agresivo de forma innata y no suelen ser demasiado sumisos por lo que no siempre admiten las caricias y la forma de indicarlo es dándonos un mordisco o arañazo. Lo importante es conocer a nuestra mascota y saber reconocer las señales que realizan de forma sutil para indicarnos que no quieren que sigamos acariciándolos, como ponerse tensos, sacudir la cola, girar la cabeza y dilatar las pupilas y cuando esto ocurra desistir de nuestras muestras de cariño. El deseo de extensas sesiones de caricias son cosas de los humanos, los gatos prefieren que sean breves.
  • Cuando se siente enfermo. Si nuestra mascota está sufriendo de algún dolor o molestia por encontrarse enfermo puede sorprendernos con una actitud agresiva. También es una forma de reaccionar cuando se siente atacado por el veterinario o por alguna persona que le pueda hacer daño aunque no lo pretenda. Si el gato es agresivo en estas situaciones, recuerda que no lo está haciendo por despecho sino que únicamente es un arma de protección. Si conocemos la escasa tolerancia de nuestra mascota es muy interesante poner el remedio al problema antes de que ocurra; ponerle un bozal o utilizar una toalla para protegernos pueden ser soluciones rápidas.

Cuando nuestro gato es agresivo y no hay una situación o causa conocida deberemos consultar a un experto y someterlo a un análisis.